logo
A powerful architecture & Construction theme. Construct your website in the perfect Ratio.
Alienum phaedrum torquatos nec eu, vis detraxit periculis ex, nihil expetendis in mei. Mei an pericula

Sistemas de seguridad social deben estar abiertos a las transformaciones económicas, sociales y tecnológicas de la región de América

  • Las prestaciones económicas deberán considerar las nuevas tendencias del mercado para ser inclusivas y eficaces
  • Primordial tomar medidas de adaptación, combate y resiliencia al cambio climático

Concluyó con éxito la V Asamblea General Extraordinaria de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS), la cual reunió a más de 150 representantes de instituciones, organismos internacionales y autoridades de protección y seguridad social del hemisferio americano. En el marco de esta reunión, se realizaron dos paneles de discusión sobre los desafíos, tendencias y contraposiciones de la protección y seguridad social, así como un foro sobre la seguridad social en situaciones de emergencia.

Durante estas sesiones, los expertos hicieron notar que es necesario adaptar las prestaciones laborales a las nuevas tendencias e incentivar la capacidad de prevención, adaptación y resiliencia ante desastres naturales por parte de las instituciones de seguridad social, para poder estar en posibilidad de continuar operaciones sin interrupción.

En esta Asamblea General estuvo presente Tuffic Miguel Ortega, Presidente de la CISS, quien celebró la labor de fortalecimiento a la protección y seguridad social que ha desarrollado la Conferencia en las Américas. En su discurso, resaltó que “la realidad es muy diferente, tal vez la razón de ser de la Conferencia puede ser la misma, pero los retos son muy distintos. El mayor beneficio de tener estas reuniones, es poder compartir experiencias no sólo en los paneles (de discusión) donde muchos de nosotros podemos compartir los problemas que hemos vivido; a lo mejor existe una país vecino que seguramente ya se enfrentó al mismo”.

Omar de la Torre, Secretario General de la CISS, dio a conocer que durante la reunión de la V Asamblea General Extraordinaria se firmó la Declaración de Cancún, la cual “permitirá trazar a través de objetivos específicos, posibilidades de acción en donde se pueda ver que el camino a seguir (en materia de protección y seguridad social) está renovándose y enfrentándose a los retos del siglo XXI. El punto de esta Declaración es que debemos comprender que verdaderamente vayamos hacia una cooperación hemisférica”.

Entre las conclusiones principales que se alcanzaron, los miembros de la CISS, así como los expertos invitados, coincidieron en que es primordial que los sistemas de seguridad social estén abiertos y dispuestos a la transformación social que el hemisferio enfrenta. Esto permitirá que la región pueda abordar de una manera más efectiva y eficaz los temas de pensiones durante la etapa laboral activa del trabajador y la cobertura en la vejez. En ese sentido, se resaltó que las prestaciones laborales deberán considerar las nuevas tendencias del mercado como aquellas que operan mediante aplicaciones en plataformas de servicios por internet.

“Se necesita reestructurar el sistema de pensiones y adecuarlo a la nueva realidad laboral de la región, para lograr una cobertura más universal. El reto es cómo estructurar el componente contributivo y adecuar los diferentes instrumentos de seguridad social a las realidades nacionales e institucionales, para dar atención a las personas que no tienen un trabajo formal”, afirmó Fabio Bertranou, Director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para el Cono Sur de Latinoamérica, quien presentó las conclusiones del Panel de pensiones y mercados laborales.

En esta discusión, se encontró que un gran reto de la seguridad social es el de la inclusión de los trabajadores migrantes en el sistema económico, lo que contribuirá a reducir la exclusión social y la desigualdad en la región. Los participantes concluyeron que uno de los caminos para lograrlo son los acuerdos bilaterales y multilaterales de portabilidad para reconocer derechos de los migrantes por parte de los países receptores y de origen de la migración, así como la modernización de las instituciones laborales.

Finalmente, se hizo énfasis en que trabajar sobre el tema de género es el tercer gran reto y se planteó que es necesario sensibilizar las políticas para asegurar la igualdad de oportunidades en el mercado laboral, así como adecuar los sistemas de seguridad social para liberar el gran potencial de la mujer y su aportación a la economía.

Eduard del Villar Liranzo, Contralor de la CISS, quien presentó las conclusiones del Panel de salud y envejecimiento, cerró este segmento afirmando que “hay que garantizar el derecho a la salud, con garantías financieras y servicios públicos adecuados para responder a las demandas de salud y evitar el gasto de bolsillo; debemos pensar en cómo hacer más universal el acceso a la salud”.

En cuanto a las conclusiones del Foro sobre la seguridad social en situaciones de emergencia, los participantes coincidieron que es primordial que las naciones americanas comiencen a invertir en medidas de adaptación, combate y resiliencia ante el cambio climático en el sector de servicios médicos y de salud, lo que les permitirá tener mejor respuesta después de los desastres naturales. Una de las preocupaciones principales que los participantes externaron, fue la necesidad de entender cómo dar servicios de respuesta inmediata ante las embates ambientales, y cómo conservar específicamente los servicios médicos operando después de enfrentar desastres naturales.

“Los daños y pérdidas económicas van en aumento, debido al mayor número de ciudades y al incremento de infraestructura construida que es vulnerable a desastres por no responder a los estándares adecuados de construcción”, aseveró Adrien Randolph Gilbert, Coordinador y Punto Focal para Haití, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Se resaltó que los desastres naturales representan un riesgo en los sistemas de seguridad social, ya que hacen falta las herramientas necesarias para resolver de manera integral los retos de prevención y gestión de las emergencias. Asimismo, se concluyó que se debe integrar una coordinación interinstitucional en la que los sectores seguridad social, educación, salud, finanzas y la participación de organismos internacionales relacionados operen de manera coordinada para que en conjunto, se trabaje en materia de prevención y adaptación a los desastres naturales, lo que permitirá una mejor capacidad de respuesta y resiliencia.

“Los sistemas de seguridad social deben reducir los riesgos que se generen, mejorar los protocolos de atención a desastres y las medidas de recuperación económica. Es importante contar con políticas que fomenten la prevención, planificación e infraestructuras seguras”, concluyó Adrien Randolph Gilbert.