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La Casa de México en España realizó el Foro “Futuro de las pensiones España-México” en el que participaron expertos de ambos países para analizar la problemática de los sistemas pensionales y posibles alternativas para atenderlos de manera urgente.

Durante su ponencia, el Secretario General de la CISS, Gibrán Ramírez Reyes, aseguró que “el tema no se ha politizado lo suficiente, no destaca en la opinión pública ni en la opinión publicada. En no muchos años y si no hacemos algo pronto, México va a ser un país de ancianos pobres”.

Para Ramírez Reyes los problemas principales que una reforma pensional debería atacar son: el bajo porcentaje de cotización, es decir, la cantidad de salario que aportan los trabajadores, un problema que no puede realmente atacarse mientras los salarios sean tan bajos porque se ocasionaría un empobrecimiento instantáneo de los trabajadores (ese sería un segundo problema). El tercero se refiere a la fragmentación de los sistemas existentes de pensiones que, a su vez, reproduce y profundiza las desigualdades. El cuarto, la limitación del diseño institucional, que no toma en cuenta la informalidad estructural de nuestra economía y piensa solo en la fantasía de la formalización progresiva, dejando a más de la mitad de la Población Económicamente Activa de lado y fuera de la discusión.

En el foro realizado el 21 de marzo, participaron además empresas y organizaciones como el Banco de España, Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (INVERCO), y la Asociación Empresarial del Seguro UNESPA, entre otros. Además, contó con la presencia de la Embajadora de México en España, Roberta Lajous Vargas.